No me acuerdo muy bien cuantos besos dejamos en cada esquina, pero imposible olvidarme de aquel cuarto donde aquella noche, subió la adrenalina. Se juntaron Rosario & La capital, se juntaron el bien & el mal, se juntaron dos almas en una sola, se juntaron sabina & piazzola. Se junto una religión que era puro corazon, con otra que nunca existió. Se juntaron dos camas & no alcanzaban para tanto fuego, tanta acción.
Las pastillas del abuelo .